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El sueño de las TIC produce monstruos

Poco a poco va tomando forma la gran equivocación de la Escuela 2.0.

En el blog de Jordi Adell se puede seguir el tema con bastante buen pulso:

Si usamos los mismos recursos que antes (pizarra. libros de texto), con la misma metodología (explicación, ejercicios) pero ahora limitados por una tecnología que no funciona (ancho de banda insuficiente) y que impide seguir el método, es más que previsible que los resultados sean peores que antes.

La “película” que Educat 1×1 les ha vendido a los profesores es que tras “digitalizar” las aulas, todo sería igual que antes, pero que por arte de magia los alumnos aprenderían más y mejor.

En Nodos Ele venimos defendiendo que el problema de la educación en España no es de cacharros sino de gestión, de “mindware”. Lo hemos razonado en serio, y también en broma.

El cambio de paradigma que se ha vivido en los últimos años, ha pillado al país con el paso cambiado. Se han aplicado recetas caducas a problemas nuevos. Los resultados se empiezan a ver, en forma de degradación creciente del sistema educativo.

Si no se cambia la mentalidad, puede que la educación española no se recupere en mucho tiempo. Muchos profesores están frustrados (en realidad, están perdidos, porque no entienden la profundidad del cambio de época que estamos viviendo); eso sí, hay quien se ha hecho rico vendiendo inútiles pizarras digitales.

    Viñeta de Néstor Alonso

La desnaturalización de lo digital

Ayer terminó el III Congreso Internacional de FIAPE, del que ya habíamos hablado hace unos días. Han sido tres días de intenso intercambio entre los escasos asistentes -apenas 50 personas en las sesiones plenarias más concurridas, cuando los inscritos superaban los 120, según la organización- y mi impresión ha sido bastante buena, dentro de lo que cabe.

Dejo a continuación el slideshare de mi participación:

Me detendré aquí en un sólo tema, y dejaré otras reflexiones para la Navaja de Ockham, donde también encontraréis enlaces al material que utilizamos en el taller: “Profesor 2.0: nuevos modelos educativos en tiempos de crisis pedagógica“. Lo cierto es que la aceptación del taller y la respuesta de los asistentes fue muy positiva, dentro de la inseguridad que el planteamiento conectivo provoca (tanto entre los no iniciados como entre los “expertos”). Quizá esto explique el fenómeno que me ha parecido reconocer en el Congreso, que en general abunda en la “educasfera”, y que podríamos llamar algo así como la “desnaturalización de lo digital”.

Y es que parece que lo natural consiste en trabajar según esquemas en los que el protagonista del proceso de aprendizaje es el alumno, que construye -con sus compañeros y la ayuda del profesor- un conocimiento en el aula. O al menos esa es la metodología -a la manera constructivista- en la que la mayoría de los profesores ELE se reconoce.

Sin embargo, a la hora de elaborar actividades 2.0 en la red el “director de orquesta” -metafora de un amigo durante el congreso- es el profesor, que es el que dice cómo, cuándo y porqué se hacen las cosas, que para eso es el pedagogo, el experto que conoce la mejor manera en que sus alumnos deben aprender. Mientras tanto, los músicos replican en la red procedimientos más bien propios de los años 70, rellenando huecos y realizando actividades conductistas diseñadas en Hot Potatoes o en forma de WebQuest. En definitiva, desnaturalizando un espacio -lo digital, la nueva red- donde, mal que a muchos les pese, los alumnos se sienten como pez en el agua…

Quizá todo esto tenga que ver con eso que se ha llamado miedo 2.0, no sé.

Moodlemoot Euskadi 2009 (II): algunas notas para la reflexión docente en torno al Conectivismo.

(viene de un post anterior)

Una de las más gratas sorpresas que me llevé en la Moodlemoot Euskadi 2009 fue escuchar a una importante figura de la blogosfera educativa, como es Aníbal de la Torre, hablar de Conectivismo. Conduciendo hacia Bilbao comentaba la ilusión que me hacía conocer en persona a Aníbal, después de tanto tweet y tanto post. La verdad es que la impresión fue muy buena, aunque no pudimos hablar mucho -lo mismo que ocurrió con muchos de los que había allí. Me queda el consuelo de que la conversación sigue en la red.

Como decía, me entusiasmé cuando Anibal nombró a la criatura de George Siemens y Stephen Downes (¡vaya padres!): si él lo hacía era porque el paradigma conectivista estaba calando de alguna forma en la educasfera. Pero la alegría me duró un suspiro: lo poco que dijo Anibal no me parecía sino un batiburrillo de ideas sin montar, probablemente fruto de los pobres intentos que se han (hemos) hecho por difundir la teoría de forma sistemática, que necesitan ser precisadas:

  • El Conectivismo NO es una metodología de enseñanza. Más bien responde a lo que Kuhn llamó modelo paradigmático, esto es, un conjunto de ideas (mindset) que permiten caracterizar un conjunto de teorías de orden inferior. La relación del paradigma conectivista con disciplinas como las ciencias sociales, las teorías del aprendizaje, la ética, etc… son la prueba de que no podemos tomar estas ideas tal cual, como principios funcionales. En este sentido el Conectivismo es una teoría compleja sobre cómo aprendemos.
  • A la hora de caracterizar el Conectivismo de cara a trabajar con principios funcionales, yo lo haría como teoría del conocimiento, esto es, como una explicación de qué es aprehensible y cómo, de cuáles son los mecanismos que permiten la aparición de constructos de información que, sea por la razón que sea, llamamos conocimiento. Las Ciencias Cognitivas, más allá del constructivismo (que, recordemos, también es paradigma, y no método), son el sustento del Conectivismo como teoría del conocimiento aplicada a los procesos de enseñanza/aprendizaje.
  • Así, el Conectivismo como teoría del conocimiento no se limita -no puede hacerlo- a explicar cómo aprendemos con TICs, sino que es un modelo complejo, que no olvida que los elementos que lo integran (objetos de aprendizaje y agentes) son también complejos. Que ahora tengamos acceso a muchas más fuentes de información no quiere decir que antes se adquiría el conocimiento sólo de una fuente y que cualquier individuo tenía acceso a él de la misma manera (eso ya lo puso de relieve el constructivismo, ¿no?). Lo que ocurre es que en la era de internet el modelo anterior se muestra del todo insostenible: el juego no da más de sí y tenemos que cambiar no sólo las reglas, sino también el tablero.
  • ¿En qué se traduce lo anterior? Pues en que el alumno se considera también de manera compleja: el aprendizaje se produce en una multiplicidad de ámbitos y de muy diversas maneras (distinguir aprendizaje formal/no formal/informal en función de la certificación o el espacio me parece un error común y una distinción inútil en esos términos). Ahora bien, esto no quiere decir que el docente tenga que seguir y evaluar las actuaciones de los alumnos en todos los ámbitos. No, Anibal, no tenemos que meternos en tuenti a seguir lo que hacen nuestros estudiantes. No sólo es físicamente imposible, sino que además es inútil.
  • La consideración anterior (tomar al alumno como un agente complejo del proceso de aprendizaje) trae de suyo establecer que, entro otras cosas, los estudiantes son, en esencia, autonomía con piernas. Los docentes no tenemos la virtud de conceder autonomía de aprendizaje a nuestros alumnos, como si fuera un turno de palabra. A lo sumo, a lo más que llegamos es a castrar ciertas actitudes en el aula, como bien sabe el hijo de Aníbal, que desprende creatividad a raudales.

Las cinco pinceladas anteriores son sólo el principio, y no agotan en absoluto el modelo. De hecho, sólo me sirven para una cosa: evidenciar que efectivamente estamos ante cambios trascendentales. No son cambios estructurales si hablamos en términos físicos (al fin y al cabo, nuestro cerebro y su funcionamiento no cambian de una década para otra), pero sí en términos sociales. Estamos, como diría Kuhn, ante una revolución científica, ante un cambio de paradigma del que tenemos que dar cuenta. Y ahí es donde entramos en juego nosotros, los docentes. Tenemos que responder de forma eficaz a este reto, repensando el modelo educativo y comprometiéndonos con el esfuerzo. Que lo hagamos con ayuda de unas herramientas u otras da igual. Internet no es sinónimo de excelencia, como no lo fue nunca el ordenador, la televisión, la radio, la imprenta o el rollo de papiro. Lo que cuenta es ver qué tenemos alrededor y sacar el mayor partido posible del tiempo que nos ha tocado vivir.

El proyecto que presentamos en la Moodlemoot, hablapalabra, no ha sido está siendo en este sentido más que un intento bastante improvisado de ser consecuentes con unas convicciones claras. Nos hemos arriesgado mucho (unos más que otros, ¿verdad Luis?), ya que la iniciativa se enmarca en el ámbito privado, y eso supone que igual te despiden si sale mal, o no se obtienen resultados satisfactorios. El esfuerzo, eso sí, merece la pena. Así lo demuestra el interés de la gente por el proyecto, el apoyo que venimos recibiendo desde muchos compañeros, y, sobre todo, la respuesta de los niños, reflejada en lo que hacen y, sobre todo, en la manera en que se enfrentan a lo que hacen.

A partir de aquí sólo nos queda seguir adelante con el debate. La intervención de Aníbal en la Moodlemoot y el revuelo levantado así lo exigen. Merece la pena.

Anodoversario

El 31 de Agosto de 2007 Nodos_ele publicó la primera entrada de este blog (entonces alojado en blogger). En ella publicábamos un documento que resumía las razones por las que cinco personas que sólo se conocían a través de twitter decidían ponerse a colaborar en un proyecto común. Aquello vino a llamarse, algo provocativamente, el Manifiesto Nodos_ELE.  Entonces sonaba extraño, y hubo quien incluso receló de que se estableciera un grupo de trabajo con aquellas particulares características… Ahora es algo normal y son muchos los grupos que siguen un modus operandi similar, normalizada la situación en la blogosfera ele, sobre todo a la sombra del CCK08.

Hoy, un año y algo después, el grupo ha crecido y ha encontrado apoyos, colaboraciones y amistades por (casi) todo el mundo. Nos hemos embarcado en programas de formación docente en nuevas tecnologías y Web 2.0, trabajamos en proyectos divulgativos, hacemos experimentos, y sobre todo seguimos reflexionando tanto en el seno del grupo como fuera de él, de la manera más natural. No hacemos sino lo mismo que hacíamos entonces, explotar esa identidad esquizoide que nos hace trabajar a cada uno por nuestro lado sabiendo que contribuimos a una visión común de lo que debería ser la enseñanza de lenguas en el siglo XXI.

Eso sí, el proyecto ha lavado su cara. Ahora disponemos de un servidor propio, estamos remodelando la estructura del blog, y hemos introducido una página de inicio que servirá de brújula para navegantes, siguiendo los pasos de cada uno de los integrantes actuales.

Pero vamos, que en el fondo esto sigue siendo lo mismo.

Seguimos en antena. No se pierdan lo que viene 😉