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Manuel Lima. El lenguaje de las redes complejas

El cerebro es una red de células nerviosas conectadas por los axones, las células y los mismos son redes de moléculas conectadas por reacciones bioquímicas. Las sociedades son redes de personas vinculadas por lazos de amistad y profesional. A gran escala, las redes alimentarias y los ecosistemas pueden ser representadas como redes de especies. Dominan la tecnología y las redes: Internet, redes eléctricas y sistemas de transporte no son mas que algunos ejemplos.

(Manuel LimaPresentación y propuesta de investigación en blogviz [pdf], 2005)

Ya hemos hablado anteriormente sobre la Teoría de la Complejidad y su relación con la enseñanza de lenguas. Según esta teoría, no hay nada estático en el lenguaje. En una entrada anterior comentábamos las características del lenguaje según este enfoque y nos preguntábamos también si estábamos preparados para reflexionar sobre el lenguaje y la enseñanza de segundas lenguas desde esta perspectiva.

Ahora, vía Fernando Santamaría, nos llega esta cita y este vídeo de Manuel Lima, diseñador de interacción, arquitecto de información e investigador de diseño y autor de Visual Complesity, sobre la sintaxis de un nuevo lenguaje de redes complejas.

Como dice Fernando Santamaría, «los educadores de un futuro no lejano deben tener conocimientos de arquitectura de la información y el diseño de espacios interactivos por eso el interés de la preclara visión de M. Lima en esto»:


Manuel Lima | Visual Complexity from digup.tv on Vimeo.

Sistemas complejos, aprendizaje de lenguas. What if…

ppYa hemos hecho referencia en este blog a Complex Systems and Applied Linguistics, obra de Diane Larsen-Freeman and Lynne Cameron (2008), así como a otras lecturas sobre sistemas complejos y enseñanza de segundas lenguas.

La teoría de la complejidad trata del estudio de sistemas complejos, dinámicos, no lineares, auto-organizados, abiertos, emergentes, caóticos y adaptativos. Normalmente se ha aplicado esta teoría en disciplinas como las matemáticas o la física. Desde un enfoque de sistemas complejos no hay nada estático en el lenguaje.

Pero, ¿estamos preparados para reflexionar sobre el lenguaje y la enseñanza de segundas lenguas desde esta perspectiva? En Complex Systems and Applied Linguistics se pretende entender desde un enfoque complejo el lenguaje y su evolución, el desarrollo (dejemos de utilizar el concepto de «adquisición») de primeras y segundas lenguas, el discurso, la clase de lengua y todo lo que ocurre en ella.

Éstas son algunas de las características que Larsen-Freeman y Cameron comentan:

  • Un sistema complejo está compuesto por diferentes elementos, conectados y que interactúan de varias maneras diferentes, cambiantes. Además, el conjunto es más que la suma de las partes.
  • Son sistemas dinámicos, todo cambia constantemente.
  • Las interacciones entre los elementos no son lineales ni tienen por qué responder a una relación causa-efecto.
  • Son sistemas abiertos a influencias de elementos externos a ese sistema.
  • El comportamiento de estos sistemas es difícilmente predecible (son sistemas caóticos, con un orden de características impredecible).
  • Son sistemas adaptativos: un cambio en un elemento afecta al conjunto que se adapta a este cambio.
  • Son sistemas sensibles a las condiciones iniciales.

Rescato del libro algunas de las preguntas sobre la adopción de una teoría de sistemas complejos que me han parecido más importantes.

What if…

  • What if applied linguistics should be seeking to explain how language learners increase their participation in a second language community rather than, or in addition to, how they acquire the language community (Stard 1998)?
  • What if we truly understad that teaching does not cause learning? At best, there is a non-linear relationship between the two?
  • What if language learning tasks are not viewed as static «frames», but rather more variably, evolving through use by individuals? Furthermore, what if tasks are seen, not as providing input, which then migrates piecemeal to inside the learner’s head, but instead as providing affordances (van Lier 2000)?

On/Off Edgar Morin (Parte 2)

Mi posición global en la polémica Morin es On. Intento dejarlo claro en este post.

La primera vez que leí algo de Edgar Morin habían pasado exactamente 20 años de la edición del primer volumen de El Método (publicado en 1977 -no perdamos la perspectiva). Desde entonces no ha dejado de ser una obra de referencia en mi biblioteca. Además, es en parte culpable de que me esté dedicando a lo que me dedico.

Confesiones al margen, estoy de acuerdo con EQ en muchas de sus conclusiones, pero no puedo resistirme a escribir este On, en pro de una de las figuras que mejor puede ayudar a entender las implicaciones del paradigma complejo aunque, paradójicamente, no siempre haya sabido derivar lo mejor de su esquema inicial. No en vano, hace ya un tiempo que empecé a reivindicar la figura de Morin en el marco de la enseñanza de lenguas, aunque el propio interesado nunca haya tratado el tema de forma explícita.

Quizá el mayor error que podemos cometer a la hora de enfocar el paradigma complejo, tal como lo expone Morin, es hacer una lectura ideologizada del mismo. Si nuestra mirada es limpia, el análisis de los primeros volúmenes del Método reflejan con maestría, no sólo cómo se articulan el caos y el orden espontáneo, sino de qué manera el paradigma complejo entiende nociones esenciales, como la de información, «lo que a partir de un engrama o signo permite generar o regenerar neguentropía por contacto, en el marco o en el seno de una organización neguentrópica ad hoc«. Esto se traduce en que cualquier información, por ejemplo, una descripción de un sistema lingüístico, ha de entenderse de forma dinámica, inestable, abierta, caótica, que toda organización es fugaz, y que los intentos por asir un modelo explicativo no sólo son inadecuados, sino que además derivarán únicamente en frustración (para el lingüísta, para el profesor y, claro, también para el estudiante de lenguas). A todo el que siga este blog este asunto debería serle familiar

Precisamente de lo anterior se sigue lo que comentaba EQ sobre el valor que alcanza el concepto de estrategia en su gnoseología… Y sólo por eso Morin debería entrar directamente en el top 10 de lecturas imprescindibles sobre complejidad. El problema, creo, es que al final, tanto EQ como Morin acaban por reducir el paradigma a parámetros ideologizados que derivan, como no podía ser de otro modo, en malentendidos como el del post anterior, o en panfletos como Los siete saberes necesarios para la educación del futuro o «La identidad humana» (parte V del Método)

On/Off Edgar Morin (Parte 1)

Edgar_Morin

Está claro que mi posición global es Off. A ver si alguno de los nodos recoge el guante y me da la réplica, que de eso va el tema.

Ultimamente al nuevo paradigma educativo en red le están saliendo demasiados padres. Uno de los más «peligrosos» quizá sea Edgar Morin, porque anticipa conceptos atractivos, pero después de pervertirlos filosóficamente anulando lo que en ellos hay de liberadores. Además, sorprende su incapacidad para interpretar nada que sea medianamente trascendente: su miserable interpretación de Pascal -por ejemplo- provoca vergüenza ajena.

Morin oye campanas pero no sabe de dónde vienen. La idea de que un cierto desorden puede contribuir a una nueva forma de organización la toma de Heinz von Foerster pero rebajando sus implicaciones ontológicas y «desactivándola», por decirlo suave. En realidad, para Morin no existe el caos ni en el orden espontáneo, y apenas tímidamente se atreve a exponer la perogrullada de que la energía desordenada puede contribuir a cierta nueva forma de organización. Es triste constatar lo poco que aprovechó su estancia en los EEUU y cómo el contacto con genios como Henri Atlan no le sirvió de mucho. En cuanto vuelve a Europa se quita la careta y se pone a elaborar un gigantesco «Método» en el que levanta un megalomaníaco monumento al padre de todos los crímenes del siglo XX, el Sr. Jorge Guillermo Federico Hegel, y a despotricar de lo que llama «tecnociencia». Vamos a ver, este señor es un ludita que despotrica de la tecnología, a la que considera incompatible con lo humano. ¿Cómo va ser el precursor de una educación conectada?

Es verdad que tiene más interés cuando habla del paradigma complejo (aunque en el fondo no es más que una triquiñuela para vendernos una burra con orejeras), o cuando defiende el principio de incertidumbre, es decir, la forma en que pone en valor la competencia estratégica por encima del cualquier concepto programático. Pero, ¿qué credibilidad puede tener al respecto el autor del «Método»? También sorprenden algunos raptos de lucidez, como cuando para ilustrar su idea de la «readaptación permanente» echa mano de una mezcla de información y azar, y pone como ejemplo la victoria de Napoleón en Austerlitz. Ante un ejército superior en número, Napoléon aprovechó la aparición de una niebla imprevista para darle la vuelta y ganar una batalla que tenía perdida. Vale, para jugar al estratego sirve.

En el fondo, Morin lo que está es más perdido que Fabrizio del Dongo en Waterloo, además de preso de un corsé teleológico que no le deja moverse, y, lo peor, tampoco nos deja movernos a nosotros. Intuye algunas cosas -orden espontáneo, caos, competencia estratégica, etc.- pero no se atreve a sacar las consecuencias lógicas de todo ello.

Por si esto fuera poco, es autor de un indigesto panfletillo titulado «Siete ideas acerca de la educación», un montón de lugares comunes que a veces recuerda al Downes más demagógico. Reconozco que en cuanto llegué a lo de que la función de la educación es crear un «mundo responsable y solidario» no pude más y lo dejé de lado. Para Marinas de pacotilla, ya los tenemos en casa.

¿Todo vale en las clases de ELE? Complejidad en el CCK08

Será que uno es todavía joven y algo de rebeldía le queda, pero la verdad es que hay cosas a las que no les veo ningún sentido, por más vueltas que le doy.

Lo último ha sido en el CCK08, a raíz uno de los textos más inspiradores que he leído desde hace un tiempo, por lo meridiano y lo certero. Sin duda una de las recomendaciones básicas para cualquiera que quiera meterse en el asunto del paradigma complejo en el aula de ELE.

El artículo es de Bill Harshbarger, se titula Chaos, complexity and Language Learning, y es un buen resumen de lo que supone aplicar los principios de los sistemas complejos (hemos hablado antes de ello, aquí por ejemplo) a la enseñanza de lenguas extranjeras.

La tesis que sostiene el artículo viene a resumirse en que no es posible una metodología de la complejidad si tanto los agentes como el objeto que estamos enseñando son considerados de manera lineal. O dicho que otro modo, enseñar español como lengua extranjera bajo principios conectivistas es imposible si partimos de una consideración simplista de nuestros estudiantes (como meros receptores de conocimiento) y de la lengua (como mero sistema gramatical-funcional). El problema es que, pese a los intentos constructivistas, esta es la consideración que subyace todavía en la mayoría de las clases de ELE.

Harshbarger dice que debemos ser optimistas, y que estamos en el camino hacia ese cambio que supondría una comprensión del aula mucho más adecuada. Sin ir más lejos, muchas ideas (creencias, habilidades, construcción del conocimiento,…) están ya integradas en nuestros planes de estudios, gracias a la influencia del constructivismo educativo, y eso debería facilitar el cambio hacia el nuevo paradigma complejo/conectivo.

Pero no, yo creo que no, que me quedo en el bando de los pesimistas, con los que creen que aún queda mucho por hacer, y que esto en realidad está fatal y se vende cualquier churra a precio de merina… Hasta hay quien sigue hablando de pruebas en evaluación

Para muestra un botón sacado del mismo artículo:

None of the elements in the complex model presented here is in itself inimical to any particular technique, method or approach to language teaching (…). This is in some degree in line with the emerging notion of local pedagogy. In fact, a complex systems theory perspective on language learning supports all methods and approaches as potentially beneficial depending on context and how flexibly they are used.

Esta afirmación me parece ligera y escandalosa, porque deja la puerta abierta a prácticas que deberían haberse erradicado de las aulas hace años, por ineficaces, absurdas e incluso contraproducentes. Porque es relativista, y promueve que los profesores se queden estancados, escudándose en las ideas de antaño, simplemente actualizadas con un barniz tecnológico. En otras palabras, porque es transigente con la Educative Innovéision (aunque, por otra parte, nos ofrece nuevas posibilidades y candidatos para el Leonardo Dantés Innovéision Award).

Actualización: Acabo de recordar que Lola Torres nos propuso hace poco, vía Twitter (esa cosa absurda que no sirve para nada, ¿no?) una lectura muy relacionada con el tema.