La forma condiciona el contenido

ecomillas091Uno de estos días postearemos sobre el Encuentro ELE, que organizó la Fundación Comillas, a mitad de noviembre, sobre “Las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones en la enseñanza y el aprendizaje del Español como Lengua Extranjera“, y en el que participamos con una mesa redonda.

La organización fue excelente y el trato magnífico; sin embargo, el Encuentro en sí, a pesar de que contaba con los mejores mimbres -lugar, tiempo, participantes, tema-, fue en mi opinión decepcionante.

Puede haber varias razones para ello, pero me gustaría llamar la atención sobre el espacio físico del encuentro. Los intervinientes estaban subidos a una tarima, detrás de una mesa, como si estuvieran en un altar, mientras el público, escaso, escuchaba bastante por debajo del estrado, y sufría el habitual «sorteo de micrófono» de la asistente de turno, si al final quedaba tiempo para hacer alguna pregunta en plan ping-pong. Este formato condiciona todo lo que se haga, y no permite un diálogo igualitario ni fluído; al contrario, refuerza la dicotomía actor/espectador, que se intenta compensar con las habituales pausas de café o comidas. Un «encuentro» requiere de un espacio y una dinámica diferentes.

De este tema hemos tratado ya alguna vez en Nodos Ele -por ejemplo, aquí, y sobre todo en una estupenda entrada de sobre Educamp Berlín 08. Mi impresión es que las iniciativas innovadoras siguen viniendo de fuera del sistema, mientras las instituciones académicas repiten ad nauseam un modelo jerarquizado que no favorece en sí mismo el diálogo, la discusión, la crítica, o el debate.

Sebastian Fiedler incide sobre lo mismo con ocasión de un reciente simposio sobre… “Same places, different spaces” (tela marinera)