A vueltas con Second Life


Antes de leer el post, les recomiendo que vean a la hija de 3 años de Alex Couros en plan «mi papá es un pobre inmigrante digital». Si después de esto les quedan ganas, adelante

Sigo siendo escéptico sobre Second Life, ese mundo paralelo que colonizaron de mala manera algunas empresas y que me crea problemas con el ordenador siempre que entro. El Instituto Cervantes difundió el otro día una nota en la que ofrece a los alumnos matriculados de sus Centros propios y asociados/acreditados la asistencia gratuita a clases virtuales en SL los jueves a las 15 horas. Estas clases se vienen celebrando desde el 14 de febrero, duran 30 minutos y tienen como objetivo mejorar la expresión oral de los avatares asistentes. No sé qué acogida ha tenido la propuesta (yo voy a llevarla a clase esta semana en el Cervantes de Utrecht y les cuento) y tampoco la he podido experimentar en pixel propio porque, como he dicho, se me cuelga el equipo cuando lo intento.

En estas condiciones me ha llamado la atención el artículo que publica Ruth Martínez en el último número de la Learning Review Latinoamérica: «Aplicación de la Teoría Conectivista de George Siemens en Formación Online sobre Second Life». Ruth Martínez -o AureA Memotech, como prefieran- lleva tiempo dedicada a investigar las posibilidades educativas de Second Life. Es un artículo breve y tiene párrafos interesantes, como cuando observa la percepción que a veces tenemos de los videojuegos:

«Para el alumnado, ya sean nativos o inmigrantes digitales, la utilización de herramientas colaborativas y comunicativas de la Web 2.0 o de Mundos Virtuales 3D, no tiene porqué percibirse como real, y puede ser considerado como una distracción. En el caso de los , por que éstas son herramientas utilizadas principalmente para el ocio y las relaciones sociales, y en el caso de los inmigrantes digitales, por desconocimiento de las mismas y de sus posibilidades de aplicación en el ámbito educativo»

Pero lo que me ha sorprendido es la conexión con Siemens. No entiendo bien el motivo de invocar a Siemens en el título de un artículo en el que se mezclan constructivismo y como si fueran la misma cosa y que estaría más cerca de planteamientos informales o de pop culture que conectivistas. Igual es culpa mía, que no lo he entendido.

En todo caso, parece que va a seguir dando que hablar, así que habrá que estar atentos. Por el momento -y aún bajo el shock de ver a la hija de Couros- me sigo quedando con la respuesta que da Juan Freire en el último número de la edición española de Learning Review:

«Quienes están acostumbrados a moverse en la Red, son bastante más reticentes [con Second Life] y no le han encontrado tantas utilidades. Creo que SL es un mundo virtual entre muchos posibles. Si bien se viene hablado mucho sobre SL, me parece que debería hablarse más de mundos virtuales, porque SL no es más que uno de ellos. Como tal, SL tiene muchas utilidades, aunque por ahora se está utilizando para objetivos para los que no es realmente necesario. Muchas veces pienso que con SL se está haciendo difícil lo que es fácil. Con esto digo que actividades que realmente no requieren de SL se están haciendo en ese ambiente»