Neerlandés y galletas de jengibre

La lengua neerlandesa tiene pocos hablantes, no es precisamente bonita (demasiado gutural, para mi gusto) y su utilidad es discutible (update: vamos, me parece a mí). Quizá por esto la comunidad neerlandófona (incluyo a Flandes) cuida tanto su idioma, que consideran como patrimonio intrínseco a su identidad.

Con la afluencia de a los Países Bajos han surgido un montón de iniciativas para integrar a la nueva población. La más reciente se llama Kletskoppen (galletas de jengibre) y consiste en una especie de voluntariado de la lengua que pone en contacto a personas que quieren mejorar su holandés con personas nativas que quieren conversar con ellos para ayudarlos (no sólo con la , sino también con aspectos prácticos de la vida en Amsterdam).

informal, ayuda voluntaria, café y galletas. ¿Alguien da más?:

Amsterdamse Kletskekoppen from Gilde Amsterdam on Vimeo.