Archivo del Autor: Victoria Castrillejo

Freie Lernorte: repensar el aprendizaje en lugares libres y abiertos


Aprovechando que Emilio ha sacado de forma tan poética el tema del aprendizaje informal y los paisajes interiores o externos, físicos o virtuales me gustaría presentaros un proyecto de unas escuelas alemanas simple, práctico y sorprendente a la vez.
Los lugares y los paisajes son importantes a la hora de aprender y la asociación alemana «Schulen ans Netz e.V» (Escuelas a la Red) se ha propuesto crear lo que ha llamado «Freie Lernorte» | Lugares de aprendizaje libre.
Los definen así (traducción propia):

Los lugares de aprendizaje libre están a disposición de todos los alumnos y profesores y se utilizan para actividades dentro y fuera del marco de las clases. Los lugares de aprendizaje libre son lugares de intercambio, reposo, encuentros y de trabajo individual o colectivo. Por sus opciones de uso flexibles están abiertos para diversas formas de aprendizaje, enseñanza y trabajo.Los lugares libres de aprendizaje ofrecen oportunidades de aprender. Ofrecen a los alumnos posibilidades de configuración de los propios procesos de aprendizaje.

Los lugares de aprendizaje libre ofrencen variados estímulos al aprendizaje facilitando y medios y materiales y tienen en consideración así las necesidades de distintos grupos meta. Es de especial importancia en este sentido la utilización de nuevos medios, ya que con una fuerte utilización de medios puede tener lugar un aprendizaje más indivualizado y atento a la diversidad. Las tareas de enseñanza y aprendizaje pueden abrirse más allá de la estrecho ámbito espacial de la escuela.

Este proyecto de «abrir» la escuela a elementos exógenos me ha resultado especialmente interesante por varios motivos:

  1. Es la primera vez que desde las instituciones se promueve, apoya y financia un proyecto de aprendizaje informal en el ámbito escolar (corregidme si me equivoco, me encantaría conocer otros proyectos similares)
  2. Los impulsores del proyecto intentan influir sobre el aprendizaje y la motivación creando la oportunidad de que éste se produzca facilitando un lugar sin dar instrucciones sobre lo que debe pasar allí, dando absoluta libertad a sus usuarios (alumnos y profes de secundaria). En un contexto escolar caracterizado por la obsesión con PISA, el rendimiento o las normas esto me parece, como mínimo, novedoso y me recuerda algunos post de Fernando Santamaría sobre la serendipia
  3. Demuestra cómo con ideas sencillas y sentido común se pueden llevar a cabo proyectos que repercutan en la práctica y que faciliten la vida a las personas o se la hagan más agradable (tanto alumnos como profesores cuentan con un lugar en el que trabajar en grupo, encontrarse, charlar, usar Internet y otros aparatos a su completa disposición, y todo ello pagado por la escuela)
  4. En este proyecto la tecnología está para apoyar el aprendizaje cuando el usuario lo considera necesario (no se le impone, sólo se facilita el acceso).

El proyecto lleva ya tres años funcionando y se puede leer más en su propia página web y en reportajes de prensa. Incluso han publicado un vídeo promocional

Momentos estelares de la Moodlemoot 2008 | 2

Sigo con mi recopliación de pequeños y grandes momentos de la Moodlemoot alemana 2008.

En algunos casos lo interesante no fue el contenido de una charla sino algunas ideas básicas expresadas a través de imágenes y metáforas. Es el caso de esta imagen muy acertada de Ulrike Montgommery que abunda en la idea de progresión presentada por Martin Dougiamas, de la que hablé en el anterior post. En efecto, Moodle es mucho más que una carpeta para ofrecer documentos en línea.

«Moodle no es una cuerda de tender para documentos word o pdf»
Haz clic en la foto para verla más grande

Me gustó muchísimo esta diapositiva de la conferencia de Montgomery sobre integración de aplicaciones Web 2.0 en Moodle para la clase de inglés. El screenclast se puede ver en la Dokumoot.

Continuará…

Momentos estelares de la Moodlemoot 2008 | 1

La Moodlemoot alemana en Heildelberg (12-13 marzo 2008) fue tan intensa que no tuve tiempo de postearla/twittearla en directo. Estuve tan ocupada con las charlas y encuentros presenciales que no pude dedicarme a los virtuales. De taller en taller, café en café y charla en charla, se me pasaron los dos días deseando que aquello no acabara. Hace años que no asistía a un congreso que me aportara tanto en un plano tanto humano como profesional. Ver a Martin Dougiamas en directo, conocer a gente interesante, escuchar conferencias con chispa y sin fárrago… hubo de todo.

Esta semana he empezado a ordenar mis notas, fotos y tarjetas de visita de la conferencia y creo que merece la pena dedicarle algunos posts que recojan los momentos estelares del evento.

La conferencia plenaria inagural de Martin Dougiamas nos regaló nada más empezar varios de esos momentos. El primero que quiero destacar es su simple pero magistral presentación de la progresión en el uso de Moodle por parte de los profesores. ¿Qué acciones lleva a cabo un profesor que enseña con Moodle? ¿Qué funcionalidades utiliza?

Como se muestra en la diapositiva el desarrollo típico es el siguiente:

    1. Subir documentos
    2. Foro pasivo (general, sin moderación)
    3. Añadir tests y tareas
    4. Usar lecciones, wikis, glosarios y bases de datos
    5. Foro activo de aprendizaje/específico (foro que tiene por objeto desarrollar una actividad de aprendizaje concreta, se diferencia por ello del foro del punto 2)
    6. Agrupar actividades en secuencias de aprendizaje
    7. Analizar actividades de aprendizaje
    8. Utilizar el módulo «Encuesta para la reflexión»
    9. Utilizar la co-evaluación (Módulo «Taller»)
    10. Reflexión e intercambio de ideas

La progresión de Dougiamas coincide plenamente con mi experiencia personal y con lo que he observado en otros compañeros. Por otra parte, esta lista es una escala de desarrollo de la competencia que un profesor de idiomas tiende a comparar con los niveles del Marco Europeo Común de Referencia.. Es decir, que si los aplicamos al uso de la tecnología por parte del profesor tendríamos estas equivalencias: los puntos 1 y 2 serían el A1, el punto 3 el A2, 4 y 5 el B1, el 6 el B2, 7 y 8 el C1 y los puntos 9 y 10 el C2. En definitiva, que usar escalas y descriptores siguiendo el estilo de los del Marco puede servir para medir el aprendizaje, enseñanza y evaluación del uso de la tecnología, tanto por parte de profesores como de alumnos.

Esto me lleva a pensar en el altísimo porcentaje de profesores y cursos que se quedan en el nivel A1 (puntos 1 y 2), aunque esto es una apreciación subjetiva, ya que no hay datos sobre el tema. Lo cierto es que cuando una institución se esfuerza por implantar una estrategia de e-learning debería estar interesada en saber sobre su buen uso y aceptación. Conocer el número de cursos que utilizando una plataforma de e-learning no aportan absolutamente nada en innovación o calidad educativa es algo que al parecer no le interesa a nadie. Y que Moodle es en sí mismo un medio para mejorar la enseñanza es uno de sus grandes mitos. Pero de los mitos de Moodle habló largo y tendido Max Woodtli, de modo que lo contaré en una nueva entrada…

¿Universidad distribuida? ¿universidad informal? ¿universidad?

Imagen de Felipe Fatarelli

Ya hemos hablado de la necesidad de abrir las aulas en las clases de lengua extranjera. De forma paralela creo que va creciendo ultimamente la necesidad de abrir las instituciones, para facilitar cursar programas académicos «on-demand» más flexibles y permeables.

Leo hoy en Weblogg-ed un interesantísimo post que me recuerda muchas de las discusiones que han tenido lugar en mi departamento en los últimos meses sobre el diseño del nuevo máster de formación de profesores y su homologación oficial. En dicho post Will Richardson fantasea sobre la posibilidad de una universidad distribuida en la que los alumnos puedan elaborar a la carta su programa de estudios eligiendo sin respetar las barreras de instituciones o programas académicos.

So, seriously, as Jeff asks, “Why should my son or daughter have to pick a single college and with it only the teachers and courses offered there?” In eight years when my daughter gets to this point (if I haven’t convinced her to travel the world and “find herself” first, or, if she hasn’t started her own business), I’m hoping she’ll be able to cobble together her own coursework from whatever the “best” options are at that point. And, as Jeff asks, why shouldn’t professors be able to pick their own students from among the best of the bunch, not just those from his or her institution?

La idea no me parece descabellada, teniendo en cuenta el potencial del e-learning bien entendido. Me doy cuenta en mis cursos de la universidad de lo enriquecedor que resulta para mí y para los estudiantes abrir puertas y ventanas a expertos e interesados «externos» a la institución. Yo me dedico a formar profesores de E/LE y a éstos les resulta interesante y motivador conversar con profesionales en ejercicio y con estudiantes de otras latitudes sobre lo que están estudiando. Invitar a un profesor de otra universidad o de otro instituto a un chat o a una presentación por videoconferencia no resulta ningún problema. Pero ¿y si la cosa fuera más allá? Richardson reflexiona sobre un horizonte más ambicioso en el que alumnos y profesores se seleccionen recíprocamente y con su emocionante narratividad el hipertexto me lleva a la fuente: un fascinante post de Jeff Jarvis en el que se puede leer:

So I think that education has a rude shocking coming unless it gets ahead of this change and figures out how to become less of an institution and more of a platform. I hear a lot of universities talking proudly these days about their going interdisciplinary within their own institutions — that is, enabling two departments to finally start working together offering courses. But that’s not nearly far enough; that’s like a media company talking about synergy. What they need to do instead is start thinking past their ivied walls to work with other universities and with networks of teachers and students, not to mention alumni who leave with knowledge and gain more knowledge they could and should share.

So what does the distributed university look like?

En mi opinión la respuesta a la pregunta de Jarvis tiene mucho que ver con el sentido común y se parece más a una comunidad de práctica que a una universidad. Pero, ¿cómo insertar las conversaciones, los procesos, el aprendizaje informal y los encuentros fortuitos que se dan en una comunidad en el corsé de tablas de créditos, convalidaciones y notas medias? Las universidades están trabajando ahora en eso con mayor o menor fortuna y hay que reconocer que es una tarea difícil.
Como profesora universitaria no tendría problemas en aceptar alumnos de otras universidades en mis cursos en línea y seguro que muchos otros colegas de otras universidades harían lo mismo. En definitiva ése es el objetivo de Bolonia y ahora puede hacerse sin salir de casa.
¿Lo entenderán en la oficina de convalidaciones?

Actualización: Merece la pena seguir la discusión en el blog de Richardson con comentarios tan sustanciosos como este de Harold Jarche:

If educational institutions were really in the learning business, they would embrace the internet and offer the context that is necessary for learners. Learning strategies are important, as noted by Joan, but not taught well. Perhaps the problem is that many professors profess instead of facilitating learning. Institutions can also maintain and expand their influence by taking seriously their role in accreditation (quality control). Does it really matter how or when the student learned something? Isn’t it more important to show competence? Maybe the future leaders in education will be those institutions who 1) help learners and 2) assure that competence has been achieved.

Premisas y promesas de la enseñanza de idiomas en la web 2.0: Emilia, Ollivier y un post maravilloso

Hay reflexiones que una se encuentra una y otra vez, y pese a ello siguen provocando una sonrisa de complicidad y de satisfacción. Ahora mismo, al menos en Alemania, se habla mucho de la web 2.0, de su potencial educativo, de la importancia de la literacidad digital, de «soft skills» y de otros muchos anglicismos que están poco a poco encontrando su lugar en el sistema universitario.

En el ámbito de las lenguas extranjeras la integración de la tecnología en la clases se suele ver como un «extra» cuando el tiempo o el presupuesto lo permite o como un prometedor futuro. Por suerte hay cada vez más personas que nos hacen darnos cuenta de que no hay que esperar para llegar al futuro, y no hay que esperar para practicar un enfoque orientado a la (inter)acción, ni para hacer a nuestros alumnos participar en discusiones en la red, compartir y formarse un punto de vista.

Al respecto, los cursos de español de Barbara Sawhill siempre me han parecido ejemplares. En su blog publica una reflexión titulada «Learning to ask hard questions in another language» sobre su experiencia abriendo el aula al mundo que puede servir de inspiración para otros muchos docentes de lenguas.

Me ha resultado fascinante leer sobre su trabajo con los estudiantes entrevistando a nativos via Skype para informarse sobre el contexto cultural de la película «Secuestro express» porque plantea preguntas que también me hago en mi día a día.

But how does one, as a non-native speaker of Spanish, enter into these conversations with native speakers about potentially painful and upsetting events with people we do not know well (or at all)? Is it possible? How do you move from a list of questions that need answers to seamless conversation in a second language?

Para mí se trata de uno de los post del año. Cada vez hay más voces que defienden lo mismo: la enseñanza a través de la web se nutre de experiencias humanas no de «drill and kill». Me ha hecho pensar en Emilia, en Christian Ollivier y en la web como lugar de encuentro de voces distantes (Ohio, Madrid, Barcelona, Salzburgo) pero cercanas. O, en palabras de Barbara Sawhill:

I love it when what they learn within the classroom helps to enrich what and how they learn outside of the classroom.