Archivo del Autor: Francisco Herrera

Curso sobre ELE 2.0 en el Instituto Cervantes

«La Web 2.0 aplicada a la enseñanza de ELE» ha sido el título del primer curso que sobre herramientas 2.0 enfocadas a la enseñanza del Español como Lengua Extranjera ha organizado el Centro de Formación de Profesores del Instituto Cervantes en formato elearning del 19 mayo al 15 junio de 2008.

Durante cuatro semanas dos tutores, Javier Villatoro (que además lo dirigía) y yo mismo, una coordinadora, Marta Higueras, y cuarenta participantes hemos podido intercambiar experiencias, comentar iniciativas y probar muchas herramientas que para la mayoría de los matriculados eran novedades absolutas.

Como es lógico, se habló de blogs, wikis, podcasting, redes sociales, portfolios digitales, PLE y todos los formatos habituales de la web social, pero lo interesante de la experiencia, como no podía ser menos, no ha sido tanto la parte en la que se mostraba el funcionamiento y la explotación de los nuevos instrumentos de participación digital, sino más bien poder destripar y remezclar con cuarenta profesionales de la enseñanza del español las posibilidades que la web colaborativa nos está ofreciendo desde hace años ya. Ahí es dónde está el verdadero sentido de la formación de profesores en competencias digitales, en el intercambio de puntos de vista y de ideas para llevar al aula. El objetivo final -que parece que alcanzamos con creces- era mostrar que la web 2.0 no es una serie de recetas o herramientas para llevar a clase sino un cambio de actitud, que enlaza perfectamente con las iniciativas didácticas más avanzadas.

Como tarea final, se grabó un podcast grupal en el que cada equipo comentó el formato o el instrumento que más le había llamado la atención dentro del curso. Y este es el resultado, juzguen y escuchen ustedes mismos:


Descarga el podcast en mp3

Apple y la educación

Si hay un ejemplo de manual que muestre como ninguno el poder de la marca ese es el de Apple. Ninguna empresa o producto digital ha conseguido fidelizar a sus clientes hasta el punto de identificarse con una actitud o una estética. De hecho se habla de la «experiencia Mac» como si se tratase de una vivencia extrasensorial cuasi mística. Pero aparte de esa actitud, hay que reconocerle a los de Cupertino una postura muy coherente entre sus objetivos y el esfuerzo por llegar a lograrlos. Uno de esos fines, el que me parece más loable, claro, es el de la promoción del podcasting como medio digital y como formato educativo. Ninguna marca ha apostado tanto en su software (iTunes), en su hardware (iPod, iPhone, Apple TV) y en sus aplicaciones por el podcasting y su relación con los procesos de enseñanza y aprendizaje. Un ejemplo paradigmático de este compromiso es el del Proyecto Grimm, blog y podcast, apadrinado originalmente por Apple. Ellos mismos lo definieron en su momento así:

Grimm es un proyecto pedagógico de envergadura al que Apple aporta una muy amplia experiencia en tecnología aplicada a los procesos educativos, y en el que participan de manera muy activa colegios, universidades y empresas.

Actualmente, el peso del proyecto está casi por completo en manos de los propios enseñantes:

Las TIC no son nuestro fin, sino nuestro medio. Usarlas nos ha llevado a reflexionar sobre nuestras escuelas, sobre cómo nos relacionamos con nuestros alumnos, sobre cómo nos relacionamos con el mundo exterior, sobre qué cosas nos interesan, sobre cómo repensar la escuela para que nuestros alumnos sean creativos usando la tecnología.

La penetración de la marca Apple no ha sido nunca mucha en la comunidad educativa, al menos no al nivel de otras áreas profesionales como el diseño gráfico, por ejemplo. Pero al menos ha puesto su grano de arena, que es mucho más de lo que se puede decir de otros gigantes tecnológicos.

Podcasting, más allá del formato y el medio

Viendo ya con algo de perspectiva las nuevas formas de comunicación que han ido apareciendo en los últimos años, da la impresión (aunque sólo a primera vista) de que el podcasting se ha quedado a la sombra de su hermano mayor, el blog. No ha habido un boom tan espectacular como el de la blogosfera, pero poco a poco el podcast va ganando terreno. En su defensa hay que aducir que el grado de dificultad técnica, tanto de creación como de reproducción, es menor que el del videoblogging, por ejemplo. De hecho, el número de podcasts es muy superior al de videocasts, tanto en el ámbito anglosajón, como en el español.

Hay empresas, como Apple o en menor medida Nokia, que desde un principio han apostado por el formato y han facilitado su difusión. El binomio iPod + iTunes ha hecho por este medio más que cualquier iniciativa del mundo PC. Lo que este post pretende es reivindicar el podcast como un formato digital realmente atractivo y muy dinámico, que cuenta con una comunidad de oyentes y con un grupo de podcasters que, en mi opinión, hacen un trabajo muy profesional. Para nosotros, los profesores, el podcast es, sin duda, un formato de gran utilidad para trabajar en el aula.

Como la mejor ilustración es el ejemplo, aquí dejo algunas recomendaciones para escuchar, con el tópico disclaimer de que todas las que están lo son, pero no todas las que lo son están.

  • Pinpodcast. Si quieres estar al día de todo lo que pasa en el mundo del podcasting, este es tu sitio. Francisco Portero, David Ochoa y Emerson Quevedo publican cada semana el mejor metapodcast en español.
  • Byte. Aunque trata de tecnología, David Ochoa lo hace de forma amena y muy variada. Cuenta con colaboraciones como la Página de Poncho y es todo un clásico del podcasting hispano.
  • Kafelog. Tres tíos se reunen un día para grabar un podcast y la arman. No contentos con eso, deciden conquistar el mundo y convertirse en los $·”·%* amos. Ellos dicen que hablan de cine, videojuegos y tecnología, pero eso es sólo una excusa para liarla.
  • Macniacos. El mundo Mac está, obviamente, muy bien representado en la podcastfera. Pero este en especial mima a sus oyentes como sólo los de la manzanita saben hacerlo: cuidando hasta el último detalle. Sólo hay que ver el blog tan currado que tienen.
  • Esquiva Esto. Otro clásico, pero esta vez de cine. Ramón Rey comenta (o destripa) las películas que a él le interesan. Los emails y audiocorreos de los oyentes ocupan buena parte de su tiempo. No apto para fans de Starship Troopers.
  • Fino Radio. Ernesto Collinot nos entrega una vez al mes su visión personal de la música indie que mejor suena. Siempre encontrarás una banda o una canción que te guste. Mucho mejor que los Discos Dedicados de tu FM favorita.
  • La aspirante. Podcast dedicado sobre todo al periodismo y a la espectacularización de la información (vaya palabrita), dirigido por la diva del podcast, Sonia Blanco. Últimamente nos tiene abandonados a sus oyentes, pero ahí está, aguantando mecha.
  • El Bloguipodio. Dabloguiman y La Bloguera han conseguido que un tema como los tejemanejes políticos de Washington que en principio no parecía dar mucho juego se convierta en una cita obligatoria. No falta un chisme ni una copa de vino en cada entrega.
  • Solo 24 horas. Momo graba, desde hace tiempo, uno de los podcast más personales de la web en el que en ocasiones hace su aparición Nena. Podcasting para andar por casa o para escuchar en un día de lluvia.
  • Vino para principiantes. A pesar del tono de lección magistral que se gasta en ocasiones Juan Sotres es una de las mejores publicaciones sobre vino que puedes encontrar en la red. Cada entrega se ocupa de un tema en concreto.
  • Menos tecnología, más pedagogía | y 2

    Como las muestras y los botones están para algo, voy a dejar aquí dos ejemplos de lo que quería comentar en el post anterior.

    Se trata de dos extractos de un artículo sobre una iniciativa universitaria que no sabría muy bien cómo definir (aunque se me vienen a la cabeza ideas como despilfarro, falta de imaginación o desconocimiento del medio).

    Con Polimedia se consigue recrear una clase magistral a distancia, con los mismos elementos que el profesor y el alumno tienen en una clase presencial.

    Y todavía mejor:

    El tipo de clases que se pueden grabar incluyen las metodologías más clásicas, como la pizarra o las más novedosas como las presentaciones interactivas de programas.

    Sencillamente, es como si el siglo de Piaget, Vygotsky o Brunner nunca hubiera existido. Magister dixit.

    Menos tecnología, más pedagogía | 1

    Hubo un tiempo en el que todo era más fácil: o te interesaba la tecnología, y hacías todo lo posible para buscarle aplicaciones didácticas a tu trabajo como enseñante, o no entraba dentro de tus planes, y podías vivir sin remordimientos ni anatemas. Por desgracia, en los últimos años toda la cuestión se ha embrollado de una forma irritante, porque, como a menudo ocurre, hemos empezado a construir la casa por la ventana. Ahora es habitual que los programas educativos exijan (sí, exijan) que cada área tenga su barniz digital sea o no pertinente y casi siempre traído por los pelos. Está mal visto ser tecnofóbico, pero lo que hemos creado es una generación de profesores que cuenta con unos medios tecnológicos impresionantes y nadie les ha dicho qué pueden hacer con ellos.

    La cuestión es que la tecnología en sí ni añade ni quita valor a un plan curricular o a una secuenciación didáctica, si no se parte antes de una reflexión y de una adaptación de principios pedagógicos, que ni siquiera son ya novedosos, pero que no aparecen en nuestras clases ni por asomo.

    La pregunta es ¿para qué queremos más ordenadores si los vamos a emplear en actividades de drill and kill? ¿qué aporta la Wikipedia si nos limitamos a buscar un dato, como haríamos con la Larousse, y no participamos en su empresa colectiva? A lo mejor resulta que no hacen falta tantas subvenciones para equipamiento o proyectos faraónicos y deberíamos canalizar todo ese esfuerzo y esa inversión en ponernos al día como enseñantes y no como desarrolladores web o algo similar. Es más importante que un profesor sepa lo que es un portafolio que lo que es un blog, porque sin el primero, nunca podrá llevar el segundo al aula. Y de eso se trata ¿no?