Back to basics: Teaching Unplugged

En este blog defendemos un acercamiento radical a la tecnología en el , basado en principios de libertad, complejidad y caos. Nos parece un error el uso que se le está dando a lo digital en la enseñanza de lenguas, a través de LMS (sistemas de gestión de contenido) que refuerzan la evaluación y el control, pero no el aprendizaje.

Creo que estamos viviendo un retroceso en la profesión por el mal uso que se hace de los currículos y la tecnología. En el Encuentro ELE de Comillas (noviembre 2009), en el que participamos con una mesa redonda, comentamos que Ann Foreman (British Council) había hilado un discurso muy lúcido al respecto.

No me extraña que los del British hayan tenido el acierto de darle uno de los ELTons 2010 (UK Award for Innovation) a Scott Thornbury y Luke Meddings (Dogma) por su libro: Teaching Unplugged. Dogme in ELT (Delta Publishing, 2009):

We are teachers of English as a Second or Other Language (ESOL) who are committed to promoting a ‘poor’ pedagogy, that is, a pedagogy unburdened by an excess of materials and technology, a pedagogy grounded in the local and relevant concerns of the people in the room.

Nunca he tenido gran interés por lo que propone Dogma (tampoco por el colectivo cinematográfico en el que se inspiran). Dogma me interesa como síntoma más que nada. Ultimamente he tenido en cuenta su «state of mind» en algunos cursos de conversación, especialmente el año pasado, en parte por motivos de logística (se acabó depender de la fotocopiadora). Mi idea es seguir trabajando, en lo que pueda, sobre la idea de «desconexión» en algunos contextos, con clases muy centradas en el estudiante y una vuelta a lo básico, en todos los sentidos.

En el fondo, conexión y desconexión convergen en lo mismo: el intento de no perder contacto con la realidad en el aprendizaje. Lo de siempre: desmantelen las aulas multimedia de una vez, ya han hecho bastante daño.