Face to Face v. Facebook, un debate estéril… y Borges

A través de Facebook he conocido Face to Face. Un cortometraje sobre la desconexión (noviembre 2009), dirigido por el argentino Max Coronel. La tesis de la obra es clara: «las como Facebook muchas veces nos desconectan de la realidad y nos alejan de las relaciones cara a cara«:

En mi opinión, se trata de una nueva versión de un argumento tan trillado como falso -el mito del «buen salvaje» en clave tecnofóbica. En este juego de interfaces en que se ha convertido nuestra vida -si es que alguna vez la vida no fue un manejo de interfaces-, plantear de este modo la dicotomía mundo real/mundo digital resulta pueril.

A este corto le pasa como a esas películas que están muy bien hasta que llegan los minutos finales con su pasteloso y obligatorio «happy end». Y eso que el valor de Face to Face radica precisamente en la forma en que relaciona las interfaces real y digital; en eso, este corto es una buena idea (aunque plana).

Otro argentino, Jorge Luis Borges -de quien últimamente se han publicado algunos libros de título atractivo y lectura decepcionante que lo consideran precursor de internet (está por escribirse el estudio que relacione en serio a Borges con la web 2.0)- refuta esta falsa controversia real/virtual en «Borges y yo».