Marc Prensky en la Social Learning Summit

3709495840_49cb4189c1_mEl viernes se celebró la Social Learning Summit 08 en el Deutsches Technikmuseum de Berlín y Marc Prensky nos deleitó con una presentación refrescante y adictiva titulada «Learning by Gaming».  Destaco algunos puntos:

  • habló de la necesidad de encontrar un punto medio entre las imposiciones institucionales (curriculo, contenidos, secuenciación) y las necesidades e intereses de docentes y alumnos. Habló de la necesidad de más protagonismo y autonomía de los estudiantes si queremos que éstos se impliquen y participen activamente.
  • Presentó la bifurcación de la educación actual en dos vertientes, una académica  que lleva a la certificación y en la que se aprende lo que demanda una institucón determinada para dar un título y otra posterior a la certificación que él llamó «after School»  que equivaldría a lo que en Europa llamamos «aprendizaje a lo largo de toda la vida» en la que el alumno persigue aprender aquello que cree que necesita sin que nadie se lo imponga.
  • Una parte importante de la charla se dedicó a exponer cómo los videojuegos pueden favorecer el aprendizaje activamente y a cómo los adultos sin experiencia como jugadores pueden entender este aprendizaje y valorarlo. Hizo referencia al grado de complejidad de los como factor determinante para su éxito y al desarrollo de aptitudes útiles para la vida que se da en los jugadores (pérdida del miedo ante el riesgo para obtener secompensas, trabajo en equipo, aceptación de responsabilidades, adoptar múltiples perspectivas, etc..) Todo ello se encuentra más desarrollado en su último libro
  • Me gustó especialmente su diapositiva contrastando los estilos de enseñanza y aprendizaje de inmigrantes y . Ya sé que se puede discutir mucho sobre el tema y las forma de nombralo, pero creo que el contraste brutal que representa refleja bien lo que se vive en las aulas:
Formas de enseñar y aprender de inmigrantes y nativos digitales

Formas de enseñar y aprender de inmigrantes y nativos digitales según Marc Prensky