Docere et delectare 2.0

La blogosfera española se ocupa estos días del éxito del canal YouTube de Marina, una filóloga rusa especializada en etimología de la lengua inglesa.

Vengo siguiendo a Marina desde hace meses (desde que empezó en plan cutre grabando en su casa) y es obvio que una buena parte de su atractivo radica en el físico y el desparpajo que le echa al tema. Sin embargo, creo que su tirón se basa también en que se aprende viéndola, especialmente sobre aspectos etimológicos y de vocabulario –«I love to discuss the origins of words», dice- y a la gente le gusta saber de dónde viene la lengua que habla. Ojalá hubiera una Marina (o un Marino) en español que tuviera millones de espectadores y 67.578 suscriptores enganchados a sus explicaciones sobre etimología de la lengua. ¿O no?