Wikilengua, quiero y no puedo


Victoria nos llama la atención sobre el lanzamiento de Wikilengua, un espacio colaborativo en forma de que ha creado Fundeu como «recurso sobre el uso del castellano, donde se pueden consultar, con una orientación esencialmente práctica, dudas frecuentes». O sea, si no me pierdo en un prosa tan pedregosa, la idea es montar una especie de Panhispánico de Dudas en plan wiki colaborativa.

A mí, como a Victoria, me parece una idea sugestiva. Pero… Bueno, lo primero que llama la atención es que el diseño es bastante cutrecillo, algo que no entiendo cuando se cuenta con tantos y tan poderosos patrocinadores. Eso, ya de principio, da mala imagen. Además, a diferencia de la Wikipedia, el contenido es confuso y abstruso, está mal organizado; sí, ya sé que están empezando, y hay que esperar que mejoren, pero hoy por hoy no hay quien se entere bien de qué va la cosa.

Tampoco entiendo que tengan lo que llaman «supervisores» -al parecer «encargados de velar por que los criterios de redacción se cumplan, con la posibilidad de bloquear artículos, reponer versiones anteriores, etc.»-, ni que afirmen que el contenido de la Wikilengua está «protegido» [sic] por la licencia Creative Commons, o que escriban perogrulladas como que la consulta del sitio es «libre y gratuita». Todo esto -y muchos otros detalles que me ahorro- me lleva a pensar que aunque la iniciativa tiene su mérito, los que la han puesto en marcha andan bastante despistados sobre lo que significa la web 2.0.

Mi opinión es que o Wikilengua se replantea el proyecto en clave social o las buenas intenciones se van a quedar en eso. Habrá que esperar para saberlo, aunque ni siquiera han sacado una versión beta sino que anuncian que están «en mantenimiento» (sólo les ha faltado colocar uno de esos gifts animados con un tipo dándole a un martillo neumático y el letrero de «página web en construcción»).