2.0 por aquí y por allá

Más tarde o más temprano tenía que ocurrírsele a alguien, así que no ha sorprendido mucho la aparición de un sistema digg, un directorio colaborativo para la presentación y elección de contenidos, centrado en el aprendizaje de lenguas.

Idiomato, que así se llama el invento, propone a sus usuarios dos formas de colaborar: por un lado, subiendo recursos para todos aquellos que quieran aprender una lengua y, por otro, que voten aquellos que les han parecido más interesantes. Como la idea lleva poco tiempo en circulación todavía no se ve mucho movimiento (de hecho, algunos listillos están copando las listas subiendo continuamente sus propios contenidos), pero en poco tiempo y si funciona el boca a boca digital, Idiomato se puede convertir en un gran almacén de recursos para segundas lenguas.

Una de las propuestas de este servicio que me ha llamado la atención ha sido Irregular English, que se vende como para aprender «definitivamente» las formas más complejas de los pasados en inglés. Lo que me ha sorprendido sobre todo es la cara tan dura que hay que tener para decir que una simple tabla de verbos hecha en un formulario autocorregible es 2.0. ¿Dónde están los aspectos colaborativos de la nueva web? ¿y dónde el aprendizaje significativo, el enfoque por tareas y toda la didáctica de al menos los últimos cincuenta años? Menos mal que el público sólo les ha dado, hasta el momento, cuatro puntos.